lunes, 12 de diciembre de 2011

LA ECONOMÍA EN EL MÉXICO VIRREINAL


Los primeros conquistadores recibieron encomiendas; es decir, el derecho a explotar por un tiempo el trabajo de los indígenas que vivían n ciertas tierras. El encomendero debía enseñarles la doctrina cristiana, las técnicas de cultivo europeas y otros oficios. Al terminar la encomienda, los indígenas pasaban a depender directamente del rey.
Muchas veces los encomenderos hicieron trabajar brutalmente a los nativos. Si estos se revelaban podían ser esclavizados por los españoles o por otros indígenas, ya integrados al sistema español.
La Nueva España quedo organizada como virreinato, la gobernaba un virrey, nombrado por el rey de España. El rey estuvo interesado en que los naturales conservaran sus tierras y tuvieran un gobierno propio. En los pueblos de indios los indígenas trabajan las tierras comunales, pagaban tributo al gobierno del Virreinato y mantenían sus iglesias. También contribuían al sostenimiento de sus caciques y a los gastos de la comunidad.
La mayoría de los naturales trabajaban en grupo, en tierras que pertenecían a los poblados y no a las personas. El trabajo que hacían los naturales en el nuevo sistema español era para buscar solo el beneficio de los españoles, de esta manera muchos pueblos perdieron sus tierras.
Ciertos caciques, poseyeron minas y haciendas; unos pocos recibieron del rey títulos de nobleza.
Los españoles fundaron haciendas; introdujeron cultivos y animales que no existan en América. Trajeron el arado y aumentaron las tierras cultivadas. Las haciendas tuvieron que ser cada vez más grandes.
LAS MINAS Y LOS ESCLAVOS

Debido a la mortandad de los naturales y a que se prohibió esclavizarlos, los españoles trajeron durante el Virreinato algunos miles de esclavos africanos para las minas, los ingenios azucareros, los obrajes textiles y el servicio doméstico.
A mediados del siglo XVI, se descubrieron minas de plata en Taxco, Pachuca, Guanajuato y Zacatecas. Tales hallazgos obligaron a que se redoblaran los esfuerzos para someter a los nativos de esas religiones.
Las minas ocupaban esclavos y trabajadores; a veces, estos últimos recibían una ganancia extra, según el metal que sacaban. Las ciudades necesitaban alimentos y otros productos; en su derredor surgieron haciendas y pueblos.
Muchas ciudades se fundaron gracias a las minas que se descubrieron y explotaban en zonas como Guanajuato, Zacatecas y Taxco.
LOS OBRAJES Y LOS GREMIOS

Los españoles trajeron telares más productivos que los usados por los naturales. En los obrajes (talleres) textiles los trabajadores vivían encerrados, sujetos a deudas difíciles de pagar, pues ganaban poco. Había presos que estaban purgando una condena, y esclavos negros.
Los artesanos eran quienes tenían un oficio: los alfareros, bordadores orfebres y demás. Vivian en las ciudades, organizados en gremios. Había un gremio para cada oficio, y solo sus miembros podían abrir un taller de su especialidad.
LOS BIENES DE LA IGLESIA
A la iglesia se le pagaba el diezmo, la décima parte de lo que cada quien ganaba o producía. La iglesia acumulo grandes riquezas, con las que atendía obras de construcción, beneficencia, educación y arte. Para llevar a acabo esos trabajos tenían haciendas, conventos, casas, templos, escuelas, hospitales, asilos y orfanatorios. Fue la fuente de préstamos más importante durante el virreinato.
EL COMERCIO

En el siglo XVI, una flota anual llegaba de España a Veracruz, con mercancías. Había entonces una feria en Jalapa. Casi todo lo compraban comerciantes de la Cuidad de México, que luego lo iban vendiendo a las otras ciudades. En el siglo XVIII la llegada de flotas a Veracruz se hizo cada vez más frecuentes. Del lado del pacifico, en Acapulco, llegaba también una vez al año la nao de China, que venía de las islas Filipinas. Traía telas de seda, piezas de marfil.

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